Vertido Cero

Concepto

En Condorchem Envitech apostamos por los procesos sostenibles orientados al vertido cero (también conocido como descarga líquida cero). El motivo es doble: intentar recuperar agua de excelente calidad y valorizar o minimizar la producción de residuos.

Mediante técnicas de concentración combinadas, como las membranas y la evaporación al vacío, se puede alcanzar una concentración de residuos suficiente que nos permita:

  • Reutilizar el agua obtenida tras el procesos de tratamiento.
  • Comercializar los residuos para otras aplicaciones.
  • Utilizarlos como combustible alternativo mediante equipos de cogeneración u otros sistemas.

Beneficios

El vertido cero de efluentes líquidos es la alternativa más sostenible que puede adoptar cualquier industria en materia de gestión de sus residuos líquidos. El vertido cero consiste en el uso de técnicas y procesos que hacen posible la reutilización de los efluentes líquidos con una doble finalidad: por un lado, reducir al máximo el consumo de agua y, por el otro, minimizar el volumen de residuos que deben ser gestionados externamente.

Así pues, el sistema de vertido cero permite la concentración de los contaminantes mediante tratamientos térmicos y, finalmente, los efluentes quedan reducidos a un residuo seco, mientras que el agua extraída puede ser reutilizada de nuevo en el proceso.

Las ventajas principales de la implantación de un sistema de vertido cero son las siguientes:

  • Reducción del impacto ambiental de la empresa al reducir al máximo la producción de residuos líquidos.
  • Ahorro económico en la gestión externa del residuo.
  • Ahorro en el consumo de agua de red, al reutilizar el agua producida en el proceso. Esta ventaja también redunda en una reducción aún mayor del impacto ambiental de la empresa.
  • Ahorro económico al reducir el consumo de agua de red.
  • Incremento de la responsabilidad ambiental de la empresa y de su compromiso con la sostenibilidad.
  • Cumplimiento riguroso de las normativas ambientales más exigentes.
  • Ahorro económico en la fiscalidad del vertido y en posibles sanciones administrativas por el incumplimiento de la normativa ambiental en vigor.
  • Incremento en la flexibilidad en materia de gestión de los efluentes líquidos producidos al no depender de ningún agente externo.
  • Flexibilidad del sistema en cuanto a cambios en la composición.
  • Necesidad de poco espacio, pues son sistemas compactos.
  • Simplicidad de explotación.
  • Alto grado de automatización.
  • No necesidad de personal técnico especializado.
  • Bajo coste de personal.
  • Ahorro en el consumo de reactivos químicos.
  • Elevado nivel de autosuficiencia en el consumo de agua.
  • Posibilidad de aprovechar calores residuales de otros procesos, disminuyendo extraordinariamente los costes de explotación.

Oferta de Condorchem Envitech

Condorchem Envitech dispone de una larga experiencia diseñando los sistemas de vertido cero que mejor se ajustan a las necesidades concretas de cada cliente. En función de las características del efluente y el volumen que debe ser tratado, se diseña, construye y se pone en marcha el sistema óptimo.

Condorchem Envitech cuenta con un sólido equipo de expertos, avalado por más de 200 proyectos ejecutados exitosamente. Somos especialistas en evaporadores al vacío y cristalizadores, que son a día de hoy las mejores tecnologías disponibles para la implantación con eficacia de un sistema de vertido cero.

Nuestros equipos de vertido cero

Tipos de aguas

Un sistema de vertido cero, por sus características, es bastante transversal y puede ser utilizado prácticamente con cualquier efluente líquido. Sólo en aquellos casos en los que el efluente contenga compuestos volátiles, el sistema es ligeramente más complejo, pero igualmente eficaz. Una de las ventajas de este tipo de sistema que es muy poco selectivo en cuanto a los requisitos que deben cumplir los efluentes a tratar.

El principal obstáculo a la hora de instalar un sistema de vertido cero puede estar en su coste, ya que no siempre es la solución más rentable. Para ver si un sistema de vertido cero es eficiente desde un punto de vista económico se ha de analizar su CAPEX y OPEX antes de tomar cualquier decisión.

Su implantación, en caso de ser posible, es altamente aconsejable, ya que la normativa medioambiental es cada vez más restrictiva y por lo general no permite que los efluentes líquidos puedan ser vertidos sin un tratamiento previo. Aunque existen tratamientos convencionales que en un gran número de casos pueden ser viables técnicamente, se dan situaciones en que los efluentes son complejos (es el caso de los vertederos de RSU), contienen una elevada concentración de sales (elaboración de encurtidos, de conservas de pescado, etc.), contienen emulsiones (baños de desengrase y agentes de desmolde) y, en general, los procesos convencionales no son eficaces. Además, en otros casos, el efluente tratado no puede ser vertido por razones geográficas o requiere un elevado esfuerzo económico adaptarlo a la cada vez más estricta normativa de carácter ambiental.

En todas estas situaciones, el sistema de vertido cero se presenta como la solución óptima

Sectores y aplicaciones

Sectores

Aunque cada vez estás más extendida la utilización de esta tecnología puesto que cada vez es más fácil la obtención de energía (renovable) a un menor precio, su aplicación típica es en todos aquellos casos en los que los tratamientos convencionales no son viables. Esto ocurre cuando los efluentes son complejos, salobres, con presencia de emulsiones, tóxicos, etc. o cuando interesa no producir ningún vertido líquido. En los siguientes sectores es frecuente la implantación de sistemas de vertido cero:

  • Industria alimentaria
  • Industria metalúrgica (emulsiones, baños de desengrase, agentes de desmolde)
  • Industria farmacéutica
  • Industria química
  • Industria de tratamiento de superficies
  • Industria cosmética
  • Industria de perfumería
  • Industria de inyección de aluminio
  • Industria aeronáutica
  • Industria microelectrónica
  • Vertederos de residuos sólidos urbanos

Aplicaciones

Para el tratamiento de los efluentes generados en un cierto tipo de procesos, esta tecnología prácticamente no posee competencia. Entre otros muchos, es el caso de:

  • La elaboración de encurtidos, conservas y salazones.
  • Las emulsiones y baños de desengrase de la industria metal-mecánica.
  • Los lavados de los equipos de las industrias química, farmacéutica, cosmética y de perfumería.
  • Los lixiviados de vertederos de residuos sólidos urbanos.
  • Los agentes de desmolde en la industria de inyección del aluminio.
  • Las aguas de lavado en la construcción de placas y circuitos electrónicos.

Procesos y tecnologías

La implantación de un sistema de vertido cero implica el tratamiento de todos los efluentes líquidos cuanto sea necesario hasta que su calidad permita su reutilización, de modo que el rechazo final sea el mínimo. Para conseguirlo, es necesario utilizar procesos que permitan concentrar el efluente.

Así, unidades de microfiltración y ultrafiltración como pretratamiento previo y procesos como la nanofiltración y la ósmosis inversa consiguen recuperar en torno al 80% del agua, a la vez que permiten concentrar la contaminación en una corriente líquida de rechazo. Posteriormente, los procesos basados en la separación térmica, evaporadores de vacío y cristalizadores, se centran en concentrar el rechazo de las técnicas de membrana produciendo agua destilada, reutilizable en el proceso, y un residuo sólido seco. De esta manera se hace posible el objetivo de no producir finalmente ningún tipo de vertido.

Concretamente, la evaporación al vacío es una tecnología que aúna la capacidad de reducir al máximo el vertido, con criterios de eficacia, robustez y sostenibilidad. Es por este motivo que es un equipo prácticamente imprescindible en la implantación de un sistema de gestión de vertido cero. Cuando interesa que el único residuo sea un sólido seco, la evaporación al vacío se utiliza seguida de un cristalizador, el cual cristaliza el residuo del evaporador.