Tratamiento de COV

Concepto

En Condorchem Envitech contamos con las tecnologías adecuadas, tanto destructivas como no destructivas, para el tratamiento de emisiones de COV, o compuestos orgánicos volátiles, procedentes de procesos industriales, y para su adaptación a la limitación de emisiones de COV acorde a lo establecido en la normativa vigente en cada país.

Somos expertos en el diseño del proceso más eficiente para el tratamiento de COV, el cual dependerá de diferentes factores: caudal de aire a tratar y su variabilidad, concentración de COV en el aire y su variabilidad, disponibilidad de espacio, etc.

Oferta de Condorchem Envitech

Condorchem Envitech cuenta con un equipo experto en el diseño del proceso óptimo para el tratamiento de COV que mejor se adapta a las particularidades de cada caso, puesto que depende de factores tan diversos como el caudal de aire, la concentración de COV, la variabilidad del caudal y de la composición y de la disponibilidad de espacio entre otros.

Entre las técnicas más competitivas que Condorchem Envitech diseña e instala para la depuración de emisiones de COVs se encuentran:

Nuestros equipos

¿Qué son los COV?

Se conoce como COV a una larga lista de compuestos químicos, más de un millar, que se caracterizan por ser gases o líquidos a temperatura ambiente y que suelen contener menos de 12 átomos de carbono y elementos como oxígeno, flúor, bromo, azufre o nitrógeno.

Los COV más abundantes en el aire son el metano, el tolueno, el butano, el pentano, el etano, el benceno, el propano y el etileno. Estos compuestos se generan en todos aquellos procesos industriales en los que se utilizan disolventes orgánicos (como el acetaldehído, el benceno, la anilina, el tetracloruro de carbono, el 1,1,1-tricloroetano, la acetona y el etanol entre otros). Su peligrosidad en relación a la salud de las personas y los efectos nocivos que pueden causar sobre el medio ambiente varían en función del compuesto en sí, así se clasifican en 3 grupos:

  • Compuestos extremadamente peligrosos para la salud. Es el caso del benceno, del cloruro de vinilo y el 1,2-dicloroetano entre otros.
  • Compuestos Clase A: son los que causan daños significativos al medio ambiente (el acetaldehído, la anilina, el tricloroetileno, etc.).
  • Compuestos Clase B: a este grupo pertenecen aquellos COV que causan un impacto menor en el medio ambiente, como es el caso de la acetona o el etanol entre muchos otros.

Además, todos los COV, en combinación con los óxidos de nitrógeno y la luz solar, son precursores del ozono troposférico (a nivel del suelo), el cual es muy perjudicial para la salud al causar daños respiratorios severos.

En otro orden de problemas, los COV suelen ser sustancias odoríferas, por lo que la actividad que los emite genera un impacto muy negativo en su entorno.

Sectores y tecnologías

Las actividades donde es posible que se produzcan emisiones de COV son muy numerosas, perteneciendo generalmente a los siguientes sectores industriales:

Procesos y tecnologías

Por todas estas razones la normativa que regula la emisión de los COV a la atmosfera es cada vez más restrictiva y éstos deben ser convenientemente tratados y eliminados. Las técnicas más eficientes para el tratamiento de COV son las siguientes:

Oxidación avanzada de la fase gas (GPAO): esta técnica consta de 4 etapas. En la primera etapa, el aire a tratar se somete a un proceso de absorción en agua y ozono. Los gases solubles que se disuelven en el agua son oxidados por el ozono a CO2. En la etapa 2, a los gases resultantes de la etapa 1 se les añade ozono y la mezcla se irradia con luz ultraviolada de alta intensidad. El ozono se transforma en radicales OH, los cuales son extremadamente reactivos con los VOC. Fruto de la oxidación se produce un aerosol de partículas, las cuales son separadas en la etapa 3 mediante un precipitador electroestático. El aire resultante, que es libre de VOC y de olores, puede ser liberado a la atmosfera. Finalmente, en la etapa 4 se transforma el ozono sobrante en oxigeno mediante un catalizador.

Se trata de una técnica robusta para una gran variedad de COV, idónea para caudales bajos, con bajo coste operativo y con una alta eficiencia energética.

Oxidación térmica regenerativa (RTO): este proceso se lleva a cabo en el interior de torres rellenas de material cerámico en el que se produce la oxidación de los contaminantes a 750 ºC. El sistema presenta una eficiencia térmica superior al 95% por lo que el consumo de gas para mantener la temperatura es bajo.

Es una técnica muy versátil en cuanto al caudal a tratar (1.000-100.000 Nm3/h), ideal para casos con una concentración de VOC media-alta y óptima para una gran varieda de COV.

Oxidación catalítica regenerativa (RCO): este proceso es similar a la RTO pero la presencia de un catalizador en la cámara de combustión permite operar a temperaturas inferiores, del orden de 300-350 ºC. El sistema presenta una eficiencia térmica superior al 98% y no consume gas cuando se alcanza el punto autotérmico.

Se trata de una técnica idónea para caudales de aire bajos o medios (1.000-30.000 Nm3/h) y para concentraciones de COV medias o bajas, que presenta un bajo coste operativo.

Rotoconcentrador de Zeolita + RTO: esta técnica se basa en el funcionamiento de una rueda con un material poroso (Zeolita) en la que mediante un proceso de adsorción se acumulan los COV para obtener una mayor concentración. Posteriormente los COV se tratan en una unidad de oxidación térmica regenerativa (RTO).

Es una técnica ideal para tratar grandes caudales de aire que contengan bajas concentraciones de COV.

Cuando hay emisiones de COV, dada la peligrosidad para las personas y el medio ambiente de estos compuestos, éstas deben ser controladas y, si es necesario, tratadas. Para ello se deberá implementar la técnica que en las condiciones particulares de cada caso resulte más idónea en función de diferentes parámetros como el caudal a tratar, la concentración de COV, las condiciones de operación, etc.