Es una operación en la que se utiliza un material, habitualmente denominado resinas de intercambio iónico, que es capaz de retener selectivamente sobre su superficie los iones disueltos en el agua, los mantiene temporalmente unidos a la superficie, y los cede frente a una disolución con un fuerte regenerante.

La aplicaci√≥n habitual de estos sistemas, es por ejemplo, la eliminaci√≥n de sales cuando se encuentran en bajas concentraciones, siendo t√≠pica la aplicaci√≥n para la desmineralizaci√≥n y el ablandamiento de aguas, as√≠ como la retenci√≥n de ciertos productos qu√≠micos y la desmineralizaci√≥n de jarabes de az√ļcar.

Las propiedades que rigen el proceso de intercambio iónico y que a la vez determinan sus características principales son las siguientes:

  • Las resinas act√ļan selectivamente, de forma que pueden preferir un i√≥n sobre otro con valores relativos de afinidad de 15 o m√°s.
  • La reacci√≥n de intercambio i√≥nico es reversible, es decir, puede avanzar en los dos sentidos.
  • En la reacci√≥n se mantiene la electroneutralidad.

Hay sustancia naturales (zeolitas) que tienen capacidad de intercambio, pero en las industrias se utilizan resinas poliméricas de fabricación sintética con muy claras ventajas de uso.

Entre las ventajas del proceso iónico en el tratamiento de aguas cabe destacar:

  • Son equipos muy vers√°tiles siempre que se trabaje con relativas bajas concentraciones de sales.
  • Actualmente las resinas tienen altas capacidades de tratamiento, resultando compactas y econ√≥micas.
  • Las resinas son muy estables qu√≠micamente, de larga duraci√≥n y f√°cil regeneraci√≥n.
  • Existe cierta facilidad de automatizaci√≥n y adaptaci√≥n a situaciones espec√≠ficas.