Depuración de NOx (óxidos de nitrógeno)

De los ocho óxidos de nitrógeno que se pueden formar, todos excepto el monóxido de dinitrógeno (N2O), el monóxido de nitrógeno (NO) y el dióxido de nitrógeno (NO2) son inestables. No obstante, los niveles de inmisión de los tres gases estables en la atmósfera son demasiado elevados en las grandes ciudades.

Debido a las graves consecuencias que tienen los óxidos de nitrógeno sobre el medio ambiente y sobre la salud de las personas (el NO reacciona con la hemoglobina y causa cianosis, el NO2 causa afecciones pulmonares y desordenes gastrointestinales y el N2O puede producir polineuripatía y mielopatía), es necesario controlar las emisiones antropogénicas de estos gases, las cuales están asociadas en su gran mayoría a la combustión para producir energía y para el transporte.

Primeramente, se debe minimizar todo lo posible la generación de óxidos de nitrógeno (disminuyendo la temperatura de combustión, disminuyendo el tiempo de residencia o ajustando la relación oxígeno/carbono). Una vez ya producidos, pueden ser eliminados mediante la utilización de las siguientes técnicas:
 

  • DeNOx Recovery.
  • Reducción catalítica selectivas (SCR).
  • Absorción mediante reacción química utilizando ácido sulfúrico.
  • Lavado químico utilizando hidróxido de magnesio.
  • Reducción homogénea no catalítica con metano.
  • Reducción no catalítica no selectiva (NSCR).