Criocondensación

Condorchem Envitech pone a su disposición nuestro known-how y los recursos necesarios para diseñar, fabricar e instalar la planta de criocondensación para tratamiento de COV más conveniente para su caso concreto. La criocondensación es una tecnología que permite el tratamiento de diferentes corrientes, caudales, presiones e incluso se pueden diseñar sistemas a medida para cada caso.

Es una tecnología pensada para aquellas empresas que utilizan disolventes en sus procesos y que deben limitar sus emisiones de COV a la atmósfera. Consiste en la condensación de los contaminantes orgánicos presentes en el aire mediante la utilización de nitrógeno líquido. Éste no se consume en el proceso, sólo se utiliza como refrigerante, y después de la evaporación en el condensador, puede ser reutilizado (por ejemplo, para inertizar).

Es una tecnología muy eficaz para tratar bajos caudales de gases de proceso (de 10 a 2000 m3/h) con una concentración media o alta de compuestos orgánicos volátiles (generalmente, de 50 a 1000 g/Nm3).

Cuando los compuestos orgánicos volátiles recuperados deben ser reutilizados, la criocondensación es la técnica más conveniente, puesto que se recuperan los COV puros, sin ningún residuo. Incluso cuando no se requiere ninguna recuperación, es una técnica que puede resultar muy competitiva por sus bajos costes operativos (al aprovechar el nitrógeno gas en otros procesos) y su baja inversión.

La criocondensación permite tratar y recuperar una amplia variedad de disolventes, como son el tolueno, la acetona, el metanol, derivados clorados, hidrocarburos, etc.

Básicamente, esta tecnología se basa en el funcionamiento de un intercambiador de calor en el que circulan en contracorriente el gas de proceso y el nitrógeno líquido. No obstante, como el nitrógeno líquido se encuentra a -196 ºC y la temperatura de solidificación de los COV que se desean condensar está entre -60 ºC y -100ºC, sin un buen sistema de control fácilmente se obtienen grandes gradientes de temperatura que llevan a una rápida congelación del intercambiador de calor, problemas de limpieza y la solidificación de los COV. Para que la planta funcione de forma óptima y las limpiezas sean sencillas, es conveniente crear pequeños gradientes de temperatura que lleven a la condensación líquida de los COV.